¿Es posible una relación abierta?

Cada día vemos cómo la sociedad cambia gracias a las personas que la conformamos. Hemos salido del programa de ser todos y todas iguales y nos permitimos el lujo de ser nosotros y nosotras mismas. Por este motivo han proliferado multitud de situaciones que antes se mantenían ocultas o ni siquiera se cuestionaban, como por ejemplo: la relación abierta.

¿Qué es una relación abierta?

Los más conservadores dirán que es como poner los cuernos a tu pareja pero sabiéndolo. No, no tiene nada que ver y te vamos a explicar porqué.

Las relaciones abiertas son como contratos. Contratos que se realizan entre ambas personas de una relación, en la que se acuerda mantener relaciones sexuales con otras personas sin que esto suponga ser infiel, ya que tienen “permiso” para hacerlo.

mantener una relación abierta

En este caso, ambos han acordado previamente abrir la relación y poder mantener relaciones sexuales con más gente, pero ojo, en muchas ocasiones solo se acuerda tener sexo, nada de vínculos emocionales, ni cenas románticas, ni nada por el estilo. Por el contrario, con las parejas infieles, se oculta la relación esporádica y se niega hasta el final, ya que podría suponer el fin de la relación.

Puede ocurrir que se decida optar por este tipo de relaciones por muchos motivos, y todos son válidos y aquí, además, vamos a ayudarte a que los vivas de forma libre y sin prejuicios si es lo que deseas.

¿Cómo saber si quiero o no una relación abierta?

Cada uno sabe el tipo de relación que quiere, pero esto puede cambiar de un momento a otro, por infinidad de motivos, ya que una relación puede cambiar en forma y fondo siempre y cuando ambos estén de acuerdo y se consiga llegar a un punto en común en el que ninguno de los dos sufre.

A continuación vamos a resumir los motivos que nos pueden hacer pensar que queremos una relación abierta y no nos habíamos dado cuenta hasta ahora.

Nota mental: no hace falta que cumplas todos los requisitos, pero, si te sorprende alguno de los siguientes puntos o te llaman la atención… tenlo en cuenta al menos.

Claves para pensar que queremos una relación abierta

  • Necesidad de explorar nuestra propia sexualidad con otras personas.
  • Porque nuestra pareja, en este momento, no tenga el mismo apetito sexual que nosotros y necesitemos complacernos.
  • Cuando nos apetece explorar ciertas fantasías o deseos sexuales.
  • Porque nos apetece vivir nuevas experiencias sexuales lejos de nuestra pareja, como por ejemplo mantener relaciones con personas de nuestro mismo sexo.
  • También porque decidamos incluir a alguien nuevo en las relaciones sexuales con nuestra pareja ya sea de nuestro mismo sexo o diferente.

Obviamente todo esto requiere un compromiso enorme con nuestra pareja y muchísima confianza, ya que plantear una situación así no es fácil por el tipo de sociedad en la que vivimos. Nuestra psicóloga Marta Roldán, nos aconseja en este vídeo sobre cómo tener y gestionar una relación abierta.

Juicios, miedos… Durante muchos años las parejas abiertas, se han visto como algo lascivo o de personas promiscuas, pero, afortunadamente, cada vez más y más parejas abogan por este tipo de relaciones abiertas.

Ventajas de las relaciones abiertas

  • Mayor comunicación con nuestra pareja. Obviamente, si decidimos tener una relación abierta, la confianza es muy importante, ya que es imprescindible que hablemos y contemos cómo nos sentimos en cada momento y lo que nos inquieta. Esto hace que se refuerce aún más la relación.
  • Nos permite salir de nuestra zona de confort. Para muchas personas es un reto, ¡y qué reto! Pero como nos ocurre en la vida laboral, los retos los podemos ver con miedo o como una oportunidad de crecimiento y de aprendizaje. El que optemos por una relación abierta, no quiere decir que tenga que ser hasta la muerte, para nada. Es más, existiendo comunicación en la pareja, podemos cambiar los términos cuando no nos sintamos cómodos.
  • Crecimiento sexual. Naturalmente, a más relaciones sexuales, más experiencia, más control y más disfrute ya que vamos perfilando lo que nos gusta, lo que queremos mejorar y eso, cuando estemos con nuestra pareja sentimental, puede ser un plus y un aliciente muy grande.
  • Sensación de libertad. Hoy en día ansiamos tener nuestro espacio, nuestra burbuja vital y en este tipo de relaciones se fomenta precisamente eso. El poder de decisión de uno mismo, la libertad, la sensación de “no estoy haciendo nada malo” y soy libre de tomar mis decisiones sin culpa ni ocultarme. Parece una minucia, pero quitarnos la culpa de encima es muy importante.
  • Cero presión. A todos nos ha podido pasar en alguna ocasión que practicamos la relación sexual no por obligación, pero sí un poco condicionados por complacer a nuestra pareja. En este caso no existe esa presión. Si por cualquier motivo nuestra pareja no tiene apetito sexual o ganas de mantener relaciones sexuales en ese momento, podemos recurrir a otra persona para disfrutar.

Pero no seamos hipócritas. En una relación abierta también puede ocurrir infinidad de situaciones que pueden poner a prueba la pareja y llevarla al límite.

Desventajas de tener una pareja abierta

No todo iba a ser idílico… como hemos comentado, si una de las partes de la pareja no está preparada para tener una relación abierta, es mejor no meterse en ese jardín. Porque los problemas que al principio pueden ser subsanados, se pueden descontrolar si no lo atajamos a tiempo. Esto puede sobrepasar a una de las partes de la pareja y entrar en un bucle del que seguramente necesitará ir a terapia de pareja para salir de allí.

  • Problemas de autoestima y celos. Una relación abierta con celos es imposible de sostener en el tiempo. Es destructiva y puede acabar muy mal si entran problemas de autoestima, dependencia, ansiedad. Por eso es tan importante tener una mente sana y cuidada para dar el paso de abrir la pareja. En Clínicas Origen tenemos terapias específicas para la mejora y el crecimiento personal
  • Temor a la pérdida. Sí, una persona con baja autoestima puede entrar en el bucle de pensar que va a perder a la pareja, o de que se enamore de otra persona y la deje. Es muy importante mantener una buena salud mental para que las decisiones que tomemos seamos plenamente conscientes.
  • Riesgos de ETS. Este punto deberíamos remarcarlo en fosforito, en negrita y con la letra más grande. Siempre que se tenga una relación sexual del tipo que sea, hay que utilizar métodos de contención de ETS, es decir: preservativos. Son los únicos que pueden proteger de infecciones y enfermedades de transmisión sexual. Otra forma de cuidarse, aunque sea a posteriori, es realizarse pruebas de ETS regularmente para controlar infecciones. Piensa que no solo te estás cuidando tu salud, también la de tu pareja.
  • Poder caer en la hipersexualidad. ¿En qué consiste? Pues en estar con diversas personas sexualmente pero de forma errónea, es decir, por interés único en complacer, o por cubrir la ansiedad con el sexo… hará que se pierda la lívido en la relación, con el problema que puede acarrear.

Ante la duda o si vemos que no podemos gestionar la situación, en Clínicas Origen tenemos terapias de pareja específicas, que son muy útiles para afrontar cualquier tipo de problema o inconveniente que tenga la relación.

Para acabar, tenemos que tener cuidado con no confundir la relación abierta con el poliamor. Son dos cosas muy diferentes, ya que las relaciones abiertas consisten en tener relaciones sexuales con otras personas bajo el consentimiento de la otra persona.

gestionar una relación abierta

El poliamor por su parte supone una relación íntima con más personas en las que no tiene que haber necesariamente una pareja concreta. Es la capacidad de poder “amar” a varias personas a la vez. Tener una relación de pareja con varias personas a la vez sin que ninguna predomine por encima de las otras.

¿Qué podemos hacer para abrir nuestra mente a una relación abierta?

  • Primero, chequear cómo estamos. Si sentimos atracción hacia una o varias personas. Qué opinamos de la monogamia o el amor libre, si nos sentimos identificados y cómo nos sentiríamos abriendo la pareja…
  • En segundo lugar intentar descubrir por qué queremos una pareja abierta. Si es solo por sexo, por venganza… descubrir cuáles son nuestras necesidades, deseos y los motivos por los que queremos optar por esta alternativa.
  • Intentar imaginarnos cómo sería nuestra vida si tomamos la decisión de tener una relación de pareja abierta, tratar de pensar cómo nos sentiríamos y nuestro nivel de satisfacción.
  • Conocernos más. Mediante la autoexploración descubriremos más nuestro cuerpo, qué nos gusta, qué nos apetece… También leer sobre lo que nos inquieta, tipos de relaciones, experiencias de parejas que estén en relaciones abiertas…

Piensa que todo nos da miedo porque no lo conocemos. Lo mejor es leer, escuchar y dejarse llevar y si tenemos dudas o sentimos que estamos perdiendo el control, acudir a Clínicas Origen para recibir la atención necesaria y el asesoramiento pertinente.

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