¿Qué es real de lo que vivimos?

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Si nos paramos a pensar, vivimos muchos momentos del día sintiéndonos perturbados, con rabia, y de esta forma perdemos nuestra esencia, es decir aquello que nosotros somos cuando estamos bien, en paz, sintiéndonos en armonía.

Nos sentimos incómodos porque queremos vivir o experimentar algo distinto a lo que está ocurriendo en la realidad. Lo que deseamos no está materializado, sino que lo tenemos en nuestra mente. Entonces, generamos ideas, pensamientos, deseos que queremos que ocurran en la realidad física, y si no lo conseguimos, nos frustramos.

Realidad vs interpretación

Diferenciamos entonces entre el universo mental, y el universo físico. Pongamos un ejemplo:

El coche se ha quedado sin batería, llamo a la grúa, pone las pinzas y conduzco dirección al trabajo. Esto es lo que ha pasado. Lo que llamamos la realidad física, el universo físico.

Pero en mi universo mental, ha ocurrido algo diferente: he salido de casa pensando que si llegaba pronto podría aparcar en frente del trabajo, y me daría tiempo a tomarme el café tranquilamente. El ascensor ha tardado mucho, así que me he alterado porque siempre que tengo prisa, el ascensor está ocupado. Cuando he ido a por el coche, me he dado cuenta de que me había dejado las luces encendidas el día anterior y se había agotado la batería. Qué rabia. He llamado a la grúa, y mientras llegaba, he estado pensando en todo lo que tenía que hacer y no me iba a dar tiempo. Porque, ¿por qué me he tenido que dejar las luces encendidas? ¡Qué mal! Para más inri, el de la grúa ha tardado 50 minutos más de lo que ha dicho. ¡Qué injusto! De camino al trabajo he pillado más tráfico y no ha sido nada fácil aparcar, lo que ha incrementado mi nivel de frustración. Cuando por fin he llegado al trabajo, por supuesto, no me ha dado tiempo a tomarme el café tranquilamente y no estaba de humor, así que me he sentado en mi puesto contándole a mis compañeros lo que me ha sucedido, con rabia, porque el de la grúa ha tardado más de lo que debía.

¡Qué día más duro! Diremos antes de irnos a dormir.

Ni el de la grúa ha sido injusto, ni el mundo se ha puesto en mi contra. Lo mismo nos ocurre en otras miles de situaciones. Mi pareja me ha dejado, ¿por qué? ¿he hecho algo? ¡Ha sido muy injusto!

A veces tenemos que aceptar que las cosas suceden sin que nosotros podamos hacer nada para evitarlo, ni para cambiar la situación. Aceptar que en la vida nos encontraremos con distintas situaciones adversas que tendremos que asimilar para poder seguir adelante. Otras veces idealizamos algo en nuestra mente y, cuando ocurre, no es como esperábamos y nos frustramos.

No es fácil llegar al punto de aceptar la realidad tal y como es, pero sí podemos empezar por ser conscientes de qué es real de lo que vivimos, y qué es interpretación. Si vamos prestando atención a lo que nos ocurre, y centrándonos en cómo reaccionamos a ello, nos daremos cuenta de que, en realidad, la situación que acaba de ocurrir no tiene valor por sí misma, que las emociones nos las generamos nosotros mediante nuestros pensamientos. Cuando algo ocurre en el mundo físico, en nuestra mente han pasado miles de pensamientos.

Cuando nuestros pensamientos invaden toda nuestra realidad, podemos sentir ansiedad ante determinadas situaciones. Somos más susceptibles a que las situaciones nos afecten. En Clínicas Origen, la primera consulta psicológica es gratuita, por lo que mantenemos nuestras puertas abiertas para todo aquel que desee hablar con un especialista sobre aquello que le preocupa.

 

 

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